Después de unos días de
"reposo y familia" que no quiero decir con eso, sin trabajar, ni desconectar... (ya que en
Triticum, la Navidad se vive
intensamente, y son días de mucho movimiento).
Entre turrón y turrón, mi
mente analizaba las vivencias del 2013, y las necesidades del 2014, supongo que como todos hacemos al finalizar el año...
[Todas las
imágenes del año pasaban como diapositivas por mi mente, mientras examinaba los
recuerdos, intentando
ordenar, relacionar. Olvidando los malos momentos y permaneciendo solo los buenos...]
De golpe me di cuenta que otro año también había pasado para
Triticum.
- ¿Cuántos eran ya?
(Anna me ayudo a recordar)...
-
¡Este diciembre cumplíamos OCHO años!
Triticum, se convirtió desde el primer día,
en una forma de vida, donde todos mis valores, conocimiento y creatividad se deberían ver reflejados...
Un camino lleno de
satisfacciones, que por supuesto, no hubiera sido posible sin un gran
equipo que me acompaña desde sus inicios, y de los
clientes,
amigos y
familiares que han confiado siempre en nosotros.
Gracias por esos ocho años y a por muchos más...